Los primeros pasos: Década de los 60. | Grupo Scout X El Pilar
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Los primeros pasos: Década de los 60.

Con el comienzo del curso del año 1960, nace, en la mente de dos profesores marianistas del Colegio del Pilar, la idea de organizar un grupo juvenil. Justo a finales de año, la Delegación Diocesana de Escultismo de Valencia entabla conversaciones con la dirección del Colegio. Su objetivo, la formación de un grupo scout. La idea es recogida con entusiasmo por estos dos profesores: D. Teodoro Villareal, sm.D. Santiago Betolaza, sm. Estos dos marianistas, ayudados por algún alumno de 5º de Bachillerato realizan en las fiestas de Fallas de 1961 la primera excursión a Santo Espíritu, fecha que debe marcarse como la de la primera actividad planeada que realiza el grupo scout. El grupo, siguiendo el estricto orden de nacimiento de la Delegación Diocesana, se llamará XII, y su pañoleta será amarilla con ribete rojo. Dado que era época de fundar grupos scouts, inicialmente, recibe el número XII, pero debido a que los grupos scouts anteriores no cuajan, acaba ese mismo año recibiendo el número X, o lo que es lo mismo, Décimo, nombre que perdura hasta la actualidad.

En ese año 61, el grupo apenas lo forman una decena de muchachos de 2º y 3º de bachillerato, el curso propio de los 13 y 14 años, y es en Pascua cuando se realizan las primeras promesas: Cadenas, Soler, Burriely Moureserán los comprometidos. Ese mismo verano se realiza en Mora de Rubielos el primer campamento. Serían 15 maravillosos días llenos de juegos y aventuras.

En los dos años siguientes, el grupo va consolidándose lentamente. Los campamentos se celebran en el Embalse de la Peña y en Eriste, teniéndose que conformar con llegar al pueblo de Benasque a pie, debido a la intransitable carretera. En 1964, el Escultismo en Valencia está en pleno auge y, siendo Vicente Tarazonael Delegado Diocesano, se realiza en Titaguas un campamento conjunto de todos los grupos scouts. Para ese campamento el ejército prestó material de tiendas de acampada y de cocinas e incluso transportó a los muchachos en camiones militares hasta la zona. Eso fue debido a la gran colaboración que hubo con el Sr. Caruana, padre de scouts y alto responsable de la Región Militar. Para tal campamento, el Padre Federico del Valle sm compuso la célebre canción entre los movimientos juveniles valencianos “Campamento de Titaguas”. Por aquellas fechas pasaron por el grupo muchachos de la talla de Jaime Siles, Diego Sevilla, Jorge Feo, Aurelio Rincón de Arellano,…

Justo en 1964 D. Teodoroy D. Santiagodejan Valencia y el grupo scout pasa por momentos delicados. Ellos fueron los entusiastas iniciadores y tras su marcha no hay ningún marianista que recoja la llama del escultismo. Ninguno se responsabiliza directamente del grupo, e incluso los jóvenes más preparados como Javier Sapiñao Agustíno son requeridos para el centro excursionista del colegio o para animar el viaje de fin de bachiller. Es el verano de 1965 el único en estos cuarenta años que no se realizará campamento scout en verano.

Pese a no estar muy activos, ese mismo año de 1965, a instancias de la Delegación Diocesana, a través del grupo de scouters de lobatos llamado la Flor Roja, se pone en marcha la manada de lobatos. En el mes de marzo Juan Pedro Hijarrubia comienza el arduo trabajo de convencer a niños de 10 y 11 años que quieran entrar en un grupo scout. Justo antes de verano consigue tener más de quince lobatos.

Será el año 1966 uno de los años claves en la historia del grupo X. Es un año de inflexión, un año que sienta las bases para el crecimiento futuro del grupo scout. Ha llegado a Valencia, desde el País Vasco, Enrique Zudaire sm. Llega como marianista al colegio pero pronto toma las riendas del grupo scout. Su primera decisión es incorporar a la mujer al equipo de animadores: Clara Ferrando, Carmen Amorós, Mari Carmen Rubio, Elena Madroñal y Vicenta Fabra se responsabilizan, en ese y sucesivos años, de la manada. A partir de esa época, realizarán sus propios campamentos de verano en Javea, lugar donde una de las animadoras posee una casa de campo. Aquella casa y su balsa de agua será la segunda casa de los lobatos hasta 1970.

La segunda decisión de Enrique Zudairefue dividir a la tropa en tres patrullas, de manera que cada una tuviera una identidad muy fuerte; sus nombres fueron: Brownsea, Guy de Larigaudie e Impeesa, con scouters como Miguel Company sm, Miguel Gonzalo smy Lorenzo Arias-Camisón sm, y como ayudantes de patrulla Diego Sevilla, Juan Luis Villalvay Rafa Mena. Incluso alguna patrulla llegó a crear su propia pañoleta.

La tercera e importante decisión era dotar de medios al grupo. En aquellos tiempos las organizaciones juveniles debían pertenecer a la O.J.E. y el movimiento scout se movía extraoficialmente y en los límites de la legalidad. Aunque no hubo persecución, eran tiempos de existencia cautelosa y silenciosa; nunca se escribían circulares a los padres, ni había papeles ni documentos. En palabras de D. Teodoro: “éramos la cuadrilla guerrillera”. El Kraal del 66 es el consigue unos locales estables para el grupo, en un principio el garaje de las bicicletas; es el Kraal del 66 quien reúne a los padres para presentar la línea educativa del escultismo, es quien realiza una encuesta entre los padres para adquirir material de acampada,… El grupo en estos años una magnífica etapa, cuenta con cerca de 60 chavales y durante el curso realizan actividades importantes: campañas del Domund, de recogida de papel, de limpieza de fachadas de los cuarteles, cursos de alpinismo y de piragüismo. Los campamentos se suceden Benasque 66, Uña 67; Gúdar 68, Formentera 69. Son momentos de una profunda preocupación pedagógica. El modelo inglés con una tropa desde los 13 hasta los 17 años empieza a chirriar. La Delegación Diocesana está muy preocupada por mantenerse en la vanguardia educativa y asiste en París a la presentación del método pionero. En esa expedición se presenta el método proyecto y el nacimiento de la rama pionera. En 1967, en una acampada en Segart, se produce el nacimiento de la rama pionera para el escultismo valenciano. El grupo X acoge inmediatamente la propuesta. El símbolo de los pioneros será la camisa roja, que en aquellos momentos dará mucho que hablar. Un hombre excepcional se hará cargo de la nueva rama de pioneros: Rafa Mena sm. Chavales como Juan Puig, Pepe Costa, Juan Bello, Juan Manuel Molina, Pipo Solá,… formaron aquella rama, su local de pioneros: un altillo de la tienda de Deportes Puig que era a la vez lugar de reunión y cubil de aventuras. Las actividades de los pioneros también son imborrables: una subida al Aneto, una marcha por parejas a Lourdes…

Otra figura a destacar de esos años será la del Padre Ivancos pues colabora muy estrechamente con el grupo X. El Padre Ivancos ha sido el cura del Hospital provincial durante más de treinta años y ya por los años 50 había subido al Mont Blanc. Era un enamorado del escultismo como movimiento educacional de valores cívicos y espirituales.

Antes de finalizar los años 60 el grupo tiene una salud de hierro. Cuenta casi con 100 miembros y en vías de creación de la rama Ruta, la rama de los scouts entre los 17 y 20 años. Enrique Zudaire deja el grupo después de cuatro años de jefatura. Es Rafa Mena el siguiente jefe de grupo que deja en el año 70 un grupo fuerte, estable y sano. Esta situación será la mejor garantía para hacer frente a los dificilísimos tiempos que se avecinan: “los turbulentos años 70″.